lunes, noviembre 13, 2006
Todo son herramientas

- Los calcetines verde oscuro del día, para que me protejan del frío, aunque huelan a sudor (es mío, no puede haber cosa más caliente).
- El teclado blanco que mecen mis dedos con sus golpes. Ajá, es agradable escribir en un teclado así, como también extraña la sensación de verlo al día siguiente, manchado por mi obra y gracia. Un teclado que marca su uso, que lo exhibe como un buen eructo después de una comida celestial, o después de una gran peda. Un teclado blanco manchado como el papel higiénico después de una gran cagada (o el calzón lecheado después de una noche de gran venida autoasistida).
- El café soluble con rendimiento de 20 tazas, placebo para café verdadero, resabios de cafeína, pero que evocan la ruta del exceso sin que el fantasma gastritico-colítico se asome.
- Vino tinto barato, de lágrima fácil, etiqueta masiva y de termosellado costo-efectivo. La verdad enológica tampoco importa. Contiene taninos, activadores de las redes de la sensibilidad bizarra muy a la nouvelle vague de la vida a la francesa.
- Mota congelada desde hace 6 meses, fecha de mi última compra. Estoy sorprendido del exceso de bajo consumo, o más bien, de las dichas de mi buen consumo. Cost-effective, dirían economistas gringos. Un consumo cost-effective para mi estancia en esta ciudad donde mi casa es mi Oceánica Particular: se pachequea y se gozá como en ninguno de los De Más.
- El sexo me inspira, me libera, me conecta con lo animal. No pretendo ser hombre superior, sino animal avanzado. Soy criatura de la naturaleza, eso me enseña el sexo.
- Las lecturas me abren la mente. La escritura me la vacían. Mete-saca mete-saca mete-saca, a ritmo beat. Para ser Beatnik tendria que ser otra cosa. Prefiero ser Beat.
- La música influye. Da ritmo a la sensibilidad. Imprime paisajes emocionales que se reverberan después, como fotografías de la sensación. La música me hace soñar. La música que me gusta, por supuesto.
- Las filosofías orientales. Cinco koshas son distintas envolturas de diversa índole metafísica que rodean al Ser. El Ser es único y de cada quien, mas también es parte de un Ser Universal. El camino implica saber ser Cinco Koshas y Ser simultáneamente, con los ojos abiertos ante Maya, en la No-Acción. Las Filosofías Orientales son frutos de árboles muy generosos con los que se pueden hacer caldos variados, sublimes, vidas que celebrar.
- Saberme oaxaqueño y por tanto conocedor de más de 7 moles.