sábado, octubre 07, 2006
teklado-deskompuesto

Vino entonces el tiempo de mudar el teclado que se descompuso por un vaso de vino que le cayó encima. De las teclas negras cambié a teclas blancas. Linda sensación. Me parece más atractivo el escribir.
Digo a Joselo que mi deuda bancaria crece y que debería releer a Marguerite Duras por el asunto del pasado glorioso y eterno y el presente en decadencia aparente. Creo que el estudio del Yoga es lo que me sostiene, su práctica renovada.
Mas es otoño y las bicicletas son para esta estación. Desempolvaré la bicicleta. Es hora de pensar en otro ritmo.