sábado, agosto 05, 2006
La mitad de la luna

Debajo de mi vida en apariencia serena y aburrida incubo un horror indescriptible. En ocasiones sale a flote y hiere, lastima, destruye. Surge a mitad del verano con avisos previos, pero sin cita definida.
Parece que el ermitaño es el arcano que mejor definiría una mejor relación con los otros, pues al reunirme con ellos parezco una cabra enloquecida.
Lo mejor será retirarme al silencio, como debi haberlo hecho anoche.