domingo, julio 09, 2006
See the picture, understand the concept

Acabo de ver Epidemic, un exquisito y extraño film de Lars von Trier, excelente para ver con pausas entre la noche y la mañana en esos días en que el cuerpo pide descanso ysueño continuo. Una vez terminada la película salgo a buscar en las tiendas del barrio chiles, tomates, una cebolla y ajo. Se me antoja desayunar salsa de queso la que aderezo con trocitos de tortilla oaxaqueña seca. El plato termina siendo un híbrdio de chilaquiles con queso hiperfundido.
Apenas son las doce del día.
http://radio.real.com/electronica_dance?pageid=radio.home-ns&pageregion=nav suena en la computadora. EL playlist es estupendo para un domingo en el que aún no pasa nada y mis ojos buscan protegerse del brillo intenso del sol. Preparé medio litro de café brasileño, del antepenúltimo paquete del Café do Ponto que me han traído mis amigos brasileños. Los extraño, especialmente a Michael. Lo había olvidado hasta que Bárbara apareció en mi vida y su vestimenta negra y humor sarcástico me lo hicieron recordar. La echo de menos. Tuve la oportunidad de viajar con ella a Ciudad de México y mostrarle el centro histórico de la Ciudad. Estupenda mujer con la que se puede charlar sin temor que reaccione sensibleramente.
En cuanto me haga la digestión tomaré la bicicleta e irá a buscar otra película. Aºun me quedan por ver Medea y El Elemento del Crimen de von Trier, pero elegiré algo ligero e inglés. Algo de Monthy Pyton. Increíble que antes añorara ver eas películas y que ahora, teníéndolas a la mano, no las haya rentado en un año. Pero mi vida en Ciudad de México era así también. Ahora añoro las calles arboladas y húmedas de verano de su Colonia Roma, silenciosas en los domingos; calles en las que me sentía un fantasma flotando en la resaca del alcohol y la mota.
A ver como termina la tarde. Hay una escena en Epidemic donde se muestra a una mujer enterrada que despierta en espasmos de la fiebre y descubre que está en un ataúd. Yo la hubiera vestido de Chanel.

