miércoles, julio 12, 2006
Sangre, pudor y cosas raras

Sangre por la nariz, como te extraño en mis pañuelos. Mis venas se han fortalecido con la edad y ya no revientan al primer estornudo.
Pudor, cuántas puertas me has abierto y me has cerrado. Rojo el rostro en ocasiones, o con el aura silenciosa del cinismo. Camaleónicamente me transtorno por tu influjo.
Cosas raras, objetos extraños alojados en mi mente. Juego con ustedes al ascenso a los cielos y a la liberación. Los uso como máscaras y me divierto, bufón de la corte mundana, es decir, global.
