domingo, abril 23, 2006
La historia del peruano-1

Vía internet conocí a un vecino de la colonia Roma. Fue justo dos horas antes de una clase de yoga. Caminamos de mi departamento a la clase por la calle de Tabasco y me quedé prendado de su inteligencia emocional. Tipo listo, educado en la Complutense con diplomado en la Sorbona. Había nacido en el Perú, hijo de madre judía, posiblemente bastardo de un cacique local que lo envió a estudiar a Madrid desde muy joven. Se había logrado colar en distintos medios de comunicación y había viajado por todo Sudamérica. En una biografía mínima para una revista, declaró que había vivido en una docena de ciudades alrededor del mundo. Decía tener mi edad.
Esta es una de las pocos fotos que le tomé. Nos hicimos amigos a pesar de sus continuos reproches por la ausencia de jamón serrano, uvas y un buen queso cuando bebíamos vino tinto en mi departamento. En el suyo siempre lo había. La canción que lo paraba de la silla y lo hacía cantar era Missing de Everything but the girl. Le recordaba un antiguo amor y un viaje en auto por España.
Era un hombre sensible, además. El fue quien me presentó a Rais.