martes, marzo 21, 2006
Aquí las jacarandas lucen distinto

Este mediodía, en la autopista, descubrí a las jacarandas de la región. A diferencia de cómo lucen en Ciudad de México, acá su presencia es menos notoria. Esto no implica que sea menos bella, mas sus copas violáceas parecen sinapsis entre la tierra y el cielo, mientras que en México son agujas de armonía en medio del caos circundante. Como la visión del cielo está limitada por los edificios circundantes, asemejan meteoritos arrinconados, mariposas extraviadas, jacarancas de Ciudad de México en primavera. Las jacarandas me sitúan de nuevo, a mi regreso. Mi casa y mi vida se localizan en otra dimensión. Mi vida en Ciudad de México ya parece lejana un poco, como de aquí a la esquina. Pronto la iré recordando como un torrente de anécdotas que podré escribir como ficción.